El Cerduo: un lugar mágico de Pucón que debes conocer

¡Okey! Este lugar lo conocí hace un par de semanas y caí casi por error. Fue un panorama absolutamente improvisado. Así como para resumirles el show, salí a pedalear muy temprano con mi bicicleta de ruta, pero no habían pasado 6 kilómetros cuando un pinchazo me arruinó el entrenamiento planificado. Absolutamente picada, volví a mi casa y tomé mi bicicleta de MTB y me dispuse a hacer la hora y 30 que aparecía en mi TP (es el programa en donde nos planifican los entrenamientos).



Tomé la misma ruta, como si fuera hacia los ojos de Caburgua, Curarrehue, etc; y a tan sólo 6 kilómetros de la ciudad, se encuentra un pequeño desvío de tierra con una indicación: “El Cerduo”, dice (Este lugar forma parte del Parque Nacional Villarrica).

A partir de ahí, no hay camino pavimentado. Los primeros kms son muy relajados, un falso plano que no es la gran cosa, bosques, un verde que encandila y se te queda grabado en las pupilas, no hay cámara suficientemente buena como para captar tanta belleza. Ya pasado un rato, aparece un puente, otro cartel y una subida bastante empinada.

Este cartel dicta que “El bike park” y la “Cascada de Valle Turbio” está a sólo 8km (todos en subida, ojo ahí). Hay tramos que se pueden pedalear y otros que realmente no da para eso. En ese caso, lo mejor y más sensato es bajar de la bicicleta y caminar cuesta arriba.

El trekking es bastante exigente, no les diré lo contrario, pero las postales que deja y la experiencia que es completarlo, llena muchísimo el alma. El paisaje increíble a la vista, lo imponente de las montañas. Tengan en cuenta que esto se encuentra a las faldas del Volcán Villarrica, también conocido como Rucapillán.

Okey, una vez que subiste los 8km es cuando comienza la real aventura. Estarás en la entrada del complejo de Cascada del Río Turbio. La entrada son $ 3.000 pesos chilenos (actualizado a octubre 2020). Ahí el guía te dará una breve charla sobre los caminos a tomar. Tienes dos senderos que te muestran bellezas distintas.

El primero de ellos es de unos 600 metros. Éste te llevará a ver la cascada desde un punto relativamente cercano. El otro, de 400 metros, te permitirá observarlo desde otro punto más lejano, pero bajar hasta el río en donde puedes descansar.


AQUÍ PUEDES DISFRUTAR DEL VIDEO QUE HICE CUANDO VISITÉ EL CERDUO

Es perfecto para hacer un picnic con amigos o la familia. Hay lugares en donde pueden sentarse a comer, descansar y pasar el día antes de iniciar el trayecto de bajada. Tengan cuidado si van a bajar en bicicleta porque no está fácil la cosa y hay curvas que son tan cerradas que no te permitirán ver si viene un auto subiendo.

Es muy fácil llegar, es muy lindo y sin duda alguna es un panorama que debe estar en tu check list de visitas al Sur. Un imperdible total.

Ese día, ratifiqué dos nuevas lecciones en mi vida y me gustaría compartirlas contigo:

La primera de ellas es sin duda el famoso “todo pasa por algo”. En donde yo vi un: “se me arruinó el entrenamiento”, en un principio, la vida se encargó de darme vuelta a la situación y pasé no sólo a entrenar más, sino a conocer un nuevo lugar, reencontrarme con la montaña y disfrutar de un día de semana distinto.


Y la segunda es: las mejores cosas no se planifican, surgen; deja fluir. Cuando fluyes con la vida, a su ritmo, el universo conspira para darte lo justo que necesitas experimentar en tu vida. Prepárate para recibirlo y sé agradecido. Tanto de lo bueno, como de lo malo. Aquí nuevamente aplica el “Todo pasa por algo”.

Así que, anda al Cerduo. ¡Llega a la cima y disfruta de la magnitud de la belleza que tiene el Sur de Chile! Si lo haces, no dejes de contarme qué tal fue tu experiencia y que aprendizaje te dejó.

Abrazo fuerte,

Silvi.