Hablé con la Heroína del hielo. Sí, con Bárbara Hernández, nadadora de aguas gélidas

Actualizado: 11 de ago de 2020

¡Okey! Finalmente, volvimos a escribir de deportistas, que es el norte de “El Blog de Silvi”.


Para todos los triatletas, creo que lo más difícil que nos ha tocado ha sido abandonar el nado. A mí particularmente, lo que más extraño es nadar. Y durante los primeros días, la añoranza era insufrible.


Es por eso que me dije: “Silvi, ¿Cómo podemos hacer para contrarrestar la sensación de “ahogo”? ¡Imagínate! Si así te sientes tú, cómo se sentirá Bárbara Hernández, por ejemplo, que nada en aguas abiertas.


¡Bárbara Hernández, dije! Así como así vino la musa a mí. Y ese simple pensamiento random me llevó a buscar todas las maneras para hablar con ella. Yo tenía que tenerla en El Blog de Silvi, porque sí. Además que, días atrás se había mandado una increíble travesía de las que le hablaré en un rato más.


Así pues, hablé con ella. La agarré en un momento "hasta estresante" para ella. Plena cuarentena, cancelación de competencias, nueva rutina. ¡Uff! Todo un proceso por el que tuvo que pasar, pero aún así, se tomó el tiempo de responder mis preguntas.

Admito que el trabajo lo estoy publicando tarde. Pero digamos que guardo “material atemporal”. Sabía que tendría un momento perfecto. ¿Y qué mejor que hacerlo por todo lo alto? Como la Sirena del Hielo se merece, ¿Ah? Aprovechando mi salto al ".com".


Dicho esto, comienzo por lo básico. Si aún no conoces a Bárbara Hernández o no has escuchado hablar de ella, te cuento. Bárbara es nadadora extrema y la primera mujer chilena en cruzar el Canal de la Mancha a nado. A principios de marzo de este año, se hizo “Boom” una noticia de ella en la que se coronó como la primera mujer DEL MUNDO en cruzar nadando el Canal Beagle, de una extensión de 9,4 kilómetros y cuya temperatura ronda los 8 grados centígrados. La Sirena del hielo, como le conocen, se demoró una hora 55 minutos y 33 segundos exactos en hacerlo. “Busco siempre lugares más difíciles para nadar. Comencé desde muy chica, compitiendo en piscinas y luego en aguas abiertas”, comenzó contándome.


Su especialidad, como les dejé claro anteriormente, son las aguas gélidas. Es decir, Bárbara nada literal en el hielo. Es su especialidad. “Siempre buscamos esas condiciones para competir”.


En paralelo, Bárbara es psicóloga de la Universidad de Chile, pero durante los dos últimos años ha enfocado sus energías en el entrenamiento y la natación.


“La idea de nadar en aguas gélidas ha sido un proceso. Llevo 17 años haciendo aguas abiertas y sólo desde hace 5 que me dedico a nadar en hielo. La idea surgió debido a una invitación que me hicieron en Argentina, en donde nadé junto a Matías Holland, quien ha impulsado lo que es la natación de invierno en Sudamérica. Ahí pude conocer a más de 100 nadadores alrededor del mundo que se dedicaban a esto, con Federaciones, que tenían sus Mundiales, sus competencias y ahí, nadando frente al Glaciar Perito Moreno, fue la primera vez que me puse a prueba. De ahí, nunca más lo dejé”, afirmó.



Deporte en tiempos de coronavirus.-

Bárbara, al igual que el resto de los deportistas que practican disciplinas outdoors, se ha tenido que adaptar. Su rutina cambió. Pasó de entrenar de 2 a 4 horas diarias en piscina, acumular de seis a doce kilómetros por sesión de entreno de lunes a sábado, a verse inmersa en sus rutinas de yoga y acondicionamiento físico. “Todos los días hago mi rutina de 50 a 100 saludos al sol, más la preparación física. Leo mucho, trato de no ver tanto Netflix porque se me va el día en eso muy rápido, estoy con mis cachorros, ordeno, planifico, me hago cargo de los pendientes y trato de entrenar mi mente por sobre todas las cosas en este período, que yo sé que es lo más difícil para muchos, pero es lo que hay que hacer en este momento. Hago trabajos con elásticos que son más de nadador, ejercicios de movilidad articular y también trabajo con kilos de arroz, porotos o lo que tenga. Con eso hacemos los ejercicios de brazo, piernas, mucho trabajo abdominal. Y enfocarnos en tratar de no perder tanto lo que se había ganado. Con eso me entretengo”, comentó.


“Todos tenemos claro que esto es lo que hay que hacer, que es una forma de ser responsable, que lo que se nos pide en este momento. Esta etapa ha sido de adaptación, de ordenar la rutina. Extraño mucho el agua, sueño que estoy nadando todos los días, así que esa parte ha sido un poco tormentosa”, aseguró.



Más sobre Bárbara.-

Hablar de la Sirena de hielo da para mucho. Realmente, para mí, tener la oportunidad de entrevistarla fue todo un placer. Nuestra conversación daba hasta para un IGTV como el de Caro García (eso viene POST Cuarentena), sin embargo, les comparto varias ideas, de nuestra conversación, que me parecieron muy interesantes, sobre su desarrollo como persona y como nadadora.

“Las condiciones que debe tener una persona por sobre todo es la perseverancia. Saber nadar antes de aventurarse en lo que es aguas abiertas”.


“Son cuidados más que condiciones lo que uno debe tener como por ejemplo, utilizar protector de oído, una gorra que te haga visible, una boya, nadar en paralelo a la orilla, aclimatarse que es entrar de a poco al agua, no obligarse a hacerlo de una vez. Ser constante en los entrenamientos y tener ganas de disfrutar la naturaleza”.


“Hay que ser cuidadosos y ser un ejemplo para los otros nadadores en cuanto a responsabilidad”.


“La práctica de esta disciplina te acerca por sobre todas las cosas a la naturaleza. Eso llena muchísimo”.


“El agua fría te ayuda a fortalecer el sistema inmune, en las defensas, con procesos antiinflamatorios, incluso es usado como método antidepresivo en Europa. Tiene múltiples beneficios, no hay que ser un mega atleta para nadar en hielo, pero sí hay que ser una persona mega responsable”.



La rutina de Bárbara está muy bien estructurada. Un día cualquiera de ella parte a las 5:00 de la mañana y finaliza a las 21:00 horas. Durante esa jornada, se enfoca en sacar el entrenamiento del día, leer, planificar sus charlas y mantenerse activa. Sin embargo, aclara que: “Los fines de semana trato de descansar lo más que puedo. Soy una persona muy familiar, me encanta estar con mis papás, pasear a mis perros, tomar once, ojalá ir al cine, cosas muy normales que he aprendido a atesorar muchísimo”, agregó.

Respecto del futuro próximo de Bárbara, aseguró que una vez finalizada la cuarentena se enfocará en retomar los entrenamientos y participar en las carreras que pueda. “Sí o sí van a venir adaptaciones de las otras carreras que son las más grandes, que son maratones: la vuelta a Manhattan que es a finales de junio y el Canal de Norte a finales de julio, así que dispuesta a adaptarme”, aseguró.


“Creo que lo más importante es salir de esto y después de todo el encierro, volver con todo a entrenar y eso va a marcar la diferencia con lo que se pueda llegar a nadar o con lo que se tenga que rediseñar porque puedo nadar mucho acá en Chile también. No lo veo como una limitante, siempre hay que tratar de enfocar todo como una oportunidad de ponerse a prueba y tratar de salir de esto lo mejor posible”, continuó diciendo.


Finalmente, envió un mensaje a todos sus seguidores: “Mi mensaje es que seamos muy pacientes. Nos demos el espacio para validar las emociones, todas las que lleguemos a sentir, no hay emociones buenas o malas, todas son adaptativas y vivamos lo que tengamos que vivir, hacer algo constructivo con eso y armarnos rutinas estructuradas que nos ayuden con el día a día, sobre todo con esta sensación de no saber cuánto tiempo vamos a estar así y qué es lo que va a pasar finalmente. Ante esa incertidumbre, es importante hacernos cargo de lo que nos corresponde a cada uno que es el día a día y tratar de hacer lo que haya que hacer. Mucho ánimo, aguante, paciencia. Seamos empáticos”, cerró.

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