Hablé con tres expertos sobre el Balance Board y esto me contaron...

Me compré un balance board y me llegó el domingo pasado. Sin duda alguna es la mejor inversión que he hecho en lo que va de año. Para los que se preguntan qué es un balance board, les cuento que es una tabla de equilibrio. Así de sencillo. Trae claramente una “tabla” y un “rodillo”. Es un objeto pequeño y sirve para practicar ciertas habilidades técnicas en un espacio reducido. Yo por ejemplo, juego bastante con ella dentro de mi departamento.

Les confieso que la compré de caliente en una de esas crisis típicas de cuarentena en las que necesitas agregar algo distinto a tu día a día. Eso pasa cuando llevas más de 70 días encerrado en casa.


Inmediatamente, me subí a mi balance board y de “vaina” no me voy de boca. Las risas no pararon porque me di cuenta de que mi equilibrio literal era “como el pedo”. Obviamente, documenté en mi Instagram mi primer encuentro con este juguetito nuevo y los comentarios se hicieron notar. Muchos de ellos bromeándome con que me iba a caer (cosa que en efecto pasó) y otros preguntándome qué tan bueno era y para qué servía.


Es por eso que decidí hablarles en mi bitácora de hoy acerca de los beneficios que trae consigo tener un balance board. Es un buen complemento cuando ya te encuentras con un entrenamiento activo o por el contrario, si sólo quieres jugar y pasar el rato, créeme que éste es tu objeto.


Estuve leyendo en internet y ayuda en absolutamente todo, tanto a nivel físico como mental. Sin embargo, yo complementé la información con declaraciones de tres personas ligadas a la actividad física (en distintos campos) que respeto muchísimo. Javier Zamorano, uno de mis entrenadores; Fernando Yanjarí, mi kinesiólogo y Claudia Cortés, una amiga que es instructora de yoga y ciclista.




Javier Zamorano – Triatleta y Preparador Físico:


Javi, como triatleta y preparador físico, resaltó entre otras cosas que el balance board era un ejercicio muy completo en las que se puede trabajar prácticamente toda la musculatura del cuerpo. “Hay una variedad de ejercicios que se pueden hacer, pero su principal actividad va enfocado en la musculatura estabilizadora. De hecho, cuesta mantener la estabilidad cuando te subes a la tabla, aunque sea parado, desde plancha, en la posición que sea lo que nos va a desafiar es a mantener una postura y estabilizarse arriba de la tabla. Para lograr ese equilibrio, se recurren a muchos grupos musculares, los cuales van a estar luchando por mantener una posición”, comenzó contando.


Respecto de los cuidados que hay que tener, hizo énfasis en que hay que tratar de hacer un poco de activación antes de subirse a la tabla. “De pronto puede ocurrir que al sufrir una caída por intentar mantener una posición puedo ocasionar alguna lesión. Quizás hacer un poco de movilidad articular de rodilla, de tobillo, de cadera. Algunas planchas, algo de activación en zona media también es recomendable”, dijo.


Claudia Cortés – Instructora de Yoga y Ciclista de MTB:


Claudia por su parte, como instructora de yoga no recomienda el uso del balance board porque: “La práctica se volvería un poco acrobática. En sí el yoga busca trabajar la conciencia corporal, conectar con el interior, coordinar la respiración, la meditación, etc; y dentro de ese contexto el equilibrio en sí, ya con los pies en el suelo, es tremendo. Se escapa el balance board de ese espectro de movimiento, ya pasa a ser a un nivel de una persona profesional que se dedica casi 24/7 a hacer yoga y que podría realmente hacer posturas sobre esa plataforma inestable. Yo no lo recomiendo como un material para trabajar el equilibrio desde las posturas del yoga”, enfatizó.


Sin embargo, no dejó de alabar las grandes bondades que trae consigo en el ciclismo. “Ahora, sí lo recomiendo como un material para trabajar el equilibrio desde la preparación física. En ciclismo se trabaja un montón, sobre todo en el MTB que es lo que yo hago, porque se asemeja bastante al mismo movimiento que tú haces sobre los pedales en esta disciplina en la que vas el 80% del tiempo en un terreno inestable y tienes que mover el cuerpo sobre la bicicleta para enfrentar una subida, para bajar, saltar, curvar, etc. El MTB es full equilibrio, entonces se ocupa bastante, se hacen sentadillas, se mantiene una semiflexión o piernas extendidas habitualmente con los brazos en horizontal frente a los hombros y se ocupa también un manillar de bicicleta en el que se puede poner peso también”, contó.


“En un inicio cuesta un montón, pero es heavy como la imaginación te conecta con ese equilibrio que tienes y que en el balance board parece que fuera mucho más difícil. Mi entrenador cuando partimos, solo me hizo pararme frente a una pared y poner las manos en la pared y poquito a poco ir quitando las manos. Me decía: ‘Imagínate que vas en la MTB en una bajada’ y naturalmente mis pies, mis rodillas empezaron a hacer el balance de equilibrio en el que sentí que podía quitar perfectamente las manos. Así que la imaginación es un factor súper importante. Lo mismo que hacer rodillo de rulos, hasta el momento en el que no te das cuenta que es el mismo equilibrio que estás haciendo sobre la bicicleta, no lo logras”, termino agregando Claudia Cortez.


Fernando Yanjarí - Kinesiólogo:


“El balance board también tiene beneficios mentales: mejora la atención y la concentración. El solo hecho de mantener el equilibrio requiere, no sólo la función y capacidad del sistema locomotor, sino que también el acople de sistemas sensoriales, como el sistema vestibular (comprende los órganos sensoriales que regulan el equilibrio y la información de la posición de la cabeza), visual (nos entrega información de la posición espacial del cuerpo en relación a objetos) y somatosensorial (información de cómo se encuentra el cuerpo en el espacio en relación a diversos segmentos corporales y como se mueve, lo que llamamos regularmente “propiocepción”) . Lo que significa que cuando se presenta alguna pérdida de función en uno de estos sistemas, puede desencadenar en una falta de equilibrio y por tanto en la imposibilidad de ejecutar la actividad”, comenzó diciendo por su parte Fernando Yanjarí, mi kinesiólogo.


En cuanto al uso que le dan a esta herramienta para recuperar a los deportistas de ciertas lesiones, Feña destacó que: “Es usado principalmente en el tratamiento de patologías o condiciones neuro-musculoesqueléticas. Como cualquier trabajo sobre superficie inestable, los “balance board” permiten que el usuario reclute mayor cantidad de unidades motoras (fibras musculares) al trabajar sobre ellas y esto ocurre a nivel global, es decir tanto en el tren superior y tren inferior del cuerpo, abarcando por supuesto la conocida “zona media” o “core”. Aquello se refleja en que el cuerpo, posteriormente al uso de la tabla, se encontraría más preparado y acondicionado para desempeñar alguna acción o tarea motriz”.


“También es una buena herramienta para entregarle una nueva información propioceptiva a algún segmento corporal que se encuentre alterado después de una lesión, por ejemplo a un tobillo posterior a un esguince, la articulación de tobillo estaría recibiendo y procesando la información para mantener la postura y poder generar movimientos que le permitan mantenerse arriba de la tabla”, terminó asegurando.


Ahora, como todo, practicar con este elemento conlleva que debas tener ciertas precauciones para evitar algún tipo de lesión producto de una caída (que eventualmente pasará). “La principal recomendación sería que en los primeros acercamientos al uso de la tabla, se practique cerca de una muralla o algo donde poder afirmarnos en caso de perder el equilibrio mientras tanteamos la reacción de la tabla, con el fin de reducir riesgos de accidente o lesión. A medida que vamos agarrando confianza y control, ya podemos ir alejándonos de la muralla o del soporte que teníamos. Siempre ir de menos a más en los ejercicios o movimientos que se quieran desarrollar sobre la tabla. Otra recomendación sería que evites sacar un pie de la tabla al mantener el equilibrio, ya que al hacer eso, es muy probable que la tabla salga disparada hacia un lado, mientras uno se va hacia el lado contrario con mucho impulso”, cerró diciendo Feñita.


El balance board tiene innumerables beneficios. Si yo, en base a lo que me dijeron mis amigos (profesionales en sus distintas áreas), tuviera que resumirles en 5, recataría que:


- Te mantiene activo físicamente.

- Te ayuda a mejorar o a recuperar tu equilibrio.

- Mejoras tu coordinación, agilidad, flexibilidad.

- Te ayuda a aumentar tu nivel de concentración.

- Te ayuda a trabajar tu paciencia.


En fin… ¡Es buenísimo! Por donde usted lo quiera ver. Vale 1000% la pena y no tiene un costo tan elevado. Espero te haya servido el artículo y te animes a jugar con la tabla. :)

39 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo