Magnalis Tavares: del periodismo deportivo al Marketing Digital

Actualizado: 11 de ago de 2020

“A veces tienes que morir dentro para poder levantarte de tus propias cenizas y creer en ti mismo y amarte para convertirte en una nueva persona”. Con esta frase inicio otra maravillosa historia de una mujer a quien particularmente admiro muchísimo: por lo que fue, por lo que es y por lo que estoy segura que se convertirá con el tiempo.


Ella es Magnalis Tavares. Una muestra de fortaleza que ilumina a todos con su increíble esencia y forma de ser. Ultimamente, quien le da el significado que es a la palabra que tanto hemos escuchado durante este 2020: “Reinvención”.


A Magna la conozco desde hace más de 10 años. Como a la mayoría de mis seres queridos y regados por el mundo, una cancha de fútbol y un amor indescriptible por transmitir emociones de ese deporte, nos unió. Y de ahí, pese a la distancia y a no conversar a diario, hemos estado pendientes de los procesos de ambas.


Magnalis en Venezuela es leyenda. Hizo lo que casi ninguna otra mujer dedicada al deporte había hecho antes. Magna es pionera en comunicación digital para deportistas y “La mujer que lideró la primera agencia registrada con servicios enfocados a mejorar la presencia online y offline de deportistas profesionales”.


“Maggs Agencia Digital dejó la huella y el listón alto con el que nacieron luego, muchísimas agencias más dedicadas al mismo servicio”, contó en primera instancia. “Todo esto, siempre lo digo, con el mayor orgullo y satisfacción profesional que se pueda sentir”, continuó diciendo.


“Soy 1.80 mts de curiosidad, ideas, sueños, amor y buena vibra, porque creo que lo que das es lo que vas a recibir”.

Como es habitual, Magnalis decidió emigrar y escogió Bogotá, Colombia para vivir. Ahora serían los hermanos del vecino país quienes contarían con este impresionante talento para comunicar. “Emigré a Colombia por el deseo de crecer, terminar de madurar, aprender realmente a valorar las cosas. A diferencia de otros paisanos, no fue la necesidad o la situación de Venezuela, las razones por las que lo hice fue porque quería vivir una experiencia de vida distinta y creo que ha sido, para mí, una buena decisión”, aseguró.

Luego de atravesar momentos muy duros y aguantar hasta bullying laboral, finalmente Magnalis encontró su lugar. Actualmente, trabaja como Social Media Manager para una empresa multinacional de transporte de vehículos. “Una empresa en la que soy feliz por el equipo de trabajo que tengo alrededor, desde el presidente hasta las personas encargadas de logística, valen ORO”, recalcó.


Y, la vimos de vuelta en las redes sociales. Como coloquialmente me gusta decir: “on fire”, con un proyecto maravilloso y que promete ser una guía para todo aquel que se quiera dedicar a esto de las redes sociales. “Trabajo también en mi marca personal y recientemente estoy enfocada en mi nuevo servicio: Aula Magna, un proyecto que nació en esta cuarentena y que estoy validándolo para lanzarlo al mercado. Mi tiempo y mi mente, procuro, mantenerlos ocupados”, aseguró.


“Soy una eterna curiosa que le encanta estar estudiando, aprendiendo cosas nuevas, investigando tendencias, no solo porque mi trabajo lo exige sino porque me encanta innovar. La experiencia de emigrar me hizo una mujer más madura, menos pasional y muchísimo más racional. Alguien que cambió su perspectiva de vida, enfocándose ahora en lo realmente importante para ella y no, en lo que es importante para los demás. En Colombia, se reventó la burbuja en la que vivía – tanto personal como profesional – y esa transición me hizo ver las cosas desde otro punto de vista”.


“Yo lloré muchísimo en el camino, pero se me acabaron los pañuelos y dije, ¿Qué hago? ¡Tomé una acción! Y aquí estoy...”

Magnalis tiene un mensaje claro y eso me encanta de ella. Además, me identifico mucho con su historia porque en parte, la siento un poco como mía. Ella se encontró ante un corazón roto (profesionalmente hablando), una tristeza y una decepción que la llevó a evaluar qué podría estar haciendo mal o en dónde estaba detenida. La cuarentena, dentro de toda la desgracia que significa, ha sido ese “halo de luz”, para muchos y ella no fue la excepción. Hoy a tres meses casi, me atrevería a decir que Magna volvió y lo hizo para quedarse.


“Cuando sabes el dolor que se siente al tener el corazón roto, profesionalmente, o te quedas llorando y vas comprando pañuelos de por vida o recoges tus pedacitos y te dedicas a reconstruirte para renacer decides si hacer algo o no. Yo lloré muchísimo en el camino, pero se me acabaron los pañuelos y dije, ¿Qué hago? ¡Tomé una acción y aquí estoy! Eso fue, justo, a la par del comienzo de la cuarentena”, confesó.


Respecto de lo que quiere transmitir en sus redes sociales, “Magna” dijo que: “Mientras tú estás paralizado por el miedo, las dudas y la dictadura de los likes, hay otr@ más atrevido ocupando el lugar que tú anhelas tener. Si no tomas riesgo, pruebas lo que funciona y lo que no, alguien más lo hará y seguramente, con constancia, terminará teniendo éxito. Quiero que quien me lea sepa que no tiene que ser el más bonito y tener las herramientas más costosas para hacer que su idea, proyecto, marca o emprendimiento funcione, lo que necesita es tener la voluntad y la constancia de hacerlo. No es fácil, en el camino te puedes desalentar (yo lo he hecho varias veces y lo he dejado un tiempo), pero no puedes desistir y abandonar por completo, porque en ese momento, es cuando realmente fracasas”, recalcó.


“Mientras tú estás paralizado por el miedo, las dudas y la dictadura de los likes, hay otr@ más atrevido ocupando el lugar que tú anhelas tener…”

Respecto de si se considera influencer, Magna con su natural esencia, afirmó que: “Dicen que los influencer llegan a serlo por su capacidad de influir en otros. No sé, si lo soy y tampoco me quita el sueño. En este momento, mi energía está en DAR valor y poder ayudar a esas personas que como yo, quieren ser referentes en su sector y para eso, hay que trabajar duro, enfrentar los peores miedos y ser capaces de seguir adelante”.


Y finalmente les dejó un mensaje. Léanlo. Como siempre les digo, interiorícenlo. Sepan que esto no es un camino fácil, pero que se puede. Sonará cliché, pero: “Lo fácil nunca dura”.


“Tengo muchos mensajes, pero hay dos muy importantes para compartirles. El primero es que sepan a quién contarle sus sueños y a quién, sencillamente, decirle lo básico. No todo el mundo puede entender sus sueños y en vez de conseguir el impulso que estás buscando para alcanzarlos, terminas desinflándote y abandonando. Y el segundo, eventualmente vas a FALLAR en algo. Eso es parte del camino cuando decides transformar una idea en una realidad. Así que, POR FAVOR, sé bueno y amable contigo cuando falles, porque si no lo eres, te aseguro que el mundo tampoco tendrá piedad contigo y tus errores. No lo olvides, háblate desde el amor propio y en lenguaje positivo, eso te ayudará cuando todo lo veas cuesta arriba”.

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