Ruben, el “Tiktoker” emblemático de Venezuela

Actualizado: 11 de ago de 2020

Hablar de Rubén es hablar de cómo utilizar internet adecuadamente. Si hay alguien que demostrado haber nacido con un talento y conseguir explotarlo, ése es él. Como se han caracterizado todas mis historias durante esta cuarentena, siempre hay una enseñanza detrás. Por supuesto que esta nueva sección de "El Kioskito del Emprendedor", no será la excepción. En esta oportunidad, yo me atrevería a decir que el valor que define a Ruben es la perseverancia.


Hoy les voy a contar cómo este maracucho (*nativo de Maracaibo, Venezuela) llegó a revolucionar las redes sociales en los últimos cuatro meses, más específicamente Tik Tok y cómo su divertida forma de ser, lo ha llevado a hacerse querido no sólo en esa plataforma, sino en Twitter e Instagram también.


Pero Ruben es más de los videos que ustedes pueden ver en las redes sociales. Este chamo como todos, salió de su país con una "maleta llena de sueños" (cliché y todo, pero es así). Mi experiencia con él, al momento de pedirle que fuera mi trabajo inaugural de esta sección, fue simplemente maravillosa. A los pocos minutos, me pasó su teléfono, conversamos y me contó su historia con la que aluciné de inmediato porque me sentí sumamente identificada.


El mismo talento que tiene él para hacer imitaciones, lo tengo yo para leer a las personas y supe desde el primer minuto que él tenía algo especial. Algo que contar, por su forma de ser, de expresarse, etc; y debo admitir que no me equivoqué (touché). Su transparencia, me encantó, otra de las cualidades que tenemos en común y eso me deja más que complacida de que efectivamente, tomé la decisión correcta al dedicarle mis primeras líneas en esta sección.


“En Venezuela era una persona que salía muchísimo, rumbeaba muchísimo, pero a la vez también soy muy responsable”, comenzó contando. “Trabajaba con varios clientes desde mi casa. Yo diseñaba muchas cosas para ellos. Tuve una línea de tarjetas con humor venezolano que se hicieron muy populares (@oyeruben en Instagram). A eso me dediqué durante tres años, el boom era para el día de las madres, porque realmente eran tarjetas súper cómicas y eso me dio bastante reconocimiento allá y hasta ahora creo que son las únicas tarjetas que han existido con ese tipo de humor. También tenía una línea de ropa, pero eso ya no está porque yo me vine para acá”, siguió.

Salió de Venezuela hace unos dos años y se mudó para Chile. Es diseñador gráfico, tiene 25 años y se atrevió a lanzarse esa travesía en búsqueda de un mejor futuro, por tierra. “Me vine con mi mejor amiga, duramos unos 8 o 9 días viajando. Pasamos por Colombia, Ecuador, Perú y finalmente llegamos a Chile. Fue una experiencia bastante cool, debo admitirlo. Para algunos la realidad no es la misma para todos, pero yo agradezco muchísimo a Dios porque me abrió las puertas para que todo me saliera como lo había planeado. Nadie nos molestó, ni nos robó, cosa que es habitual escuchar; pasamos muy desapercibidos. Llegamos al departamento de dos amigos, estuvimos ahí durante cuatro meses”, enfatizó.


“No me considero influencer, simplemente soy alguien que busca hacer algo bueno por los demás...”

“Mi primer trabajo fue de copero y me botaron literal por no saber lavar los platos”, aseguró. “Estuve triste, pero mi mejor amiga me dio un consejo muy válido que es que yo estaba hecho para grandes cosas, no para lavar platos. Igual me afectó mucho porque era el trabajo que yo había conseguido. Luego trabajé en una tienda vendiendo mochilas por unos dos o tres meses. Y luego comencé como mesonero (garzón) en donde estuve por tres meses más. Ese trabajo fue uno de mis favoritos. Yo creo que todo el que vive afuera debe ser mesonero una vez en su vida. Serlo es el mejor trabajo que he tenido, lo he disfrutado mucho. Conocí bastante gente, me reía muchísimo con los clientes, tanto así que recuerdo que cuando nos contrataron, el lugar estaba por quebrar y por el trato que nosotros le dábamos, las ventas subieron, no me preguntes por qué. Fue una época genial. Fui el mesonero más feliz que pudo haber existido”, recalcó.

“Actualmente trabajo para una Agencia de publicidad como Director de Arte. Me encargo de ver toda la parte de identidad gráfica de varias marcas y me va genial”, complementó.


Su vida en Tik Tok.-

“Yo al principio veía lo que la gente hacía. Todo bien con sus bailes, pero a mí no me identificaba, no era lo que yo quería hacer hasta que vi que se podían hacer doblajes y ahí supe que era lo mío. Me divertí mucho porque justo cayó la cuarentena y yo vivo solo y necesitaba algo para entretenerme. Comencé a hacer tik tok y se hicieron virales en las redes, comenzaron a correr y por ahí fue que comenzó todo”, dijo.


“Hago que la gente recuerde lo que fuimos, lo que somos y lo que queremos proyectar...”

Respecto del mensaje que transmite Rube en sus redes sociales, destacó que: “Transmito nostalgia, momentos felices en Venezuela. Hago que la gente recuerde lo que fuimos, lo que somos y lo que queremos proyectar. Hay audios que he hecho de Maite Delgado que nos llevan a recordar esas épocas doradas del Miss Venezuela. Como hago muchos Tik Tok venezolano, la gente recuerda mucho lo que somos”, aseguró.


“La palabra influencer se ha desvirtuado mucho. No me considero uno, simplemente soy alguien que busca hacer algo bueno por los demás, no me considero humorista o comediante tampoco porque para eso se estudia, pero sí sé que le cambio el humor a alguien”, agregó.

Rubén admitió que admira a la Vero Gómez y espera pronto poder hacer algo con ella: “Me encanta su humor, su vibra, me siento muy conectado con ella porque tenemos muchas cosas en común, pensamos muy igual, tenemos el mismo tipo de humor, los mismos chistes. Su forma de ser, cómo ha llevado su carrera también. También amo, admiro y respeto muchísimo a “Gabo” Ruiz, pero si hay alguien a quien admire es ella. Me encantaría hacer algo con ella pronto”, contó.


“La mejor terapia es la risa...”

Finalmente, dejó saber su mensaje a sus seguidores: “Ríanse. Sean positivos. Traten de verle el lado positivo a todo. Sé que es muy cliché, común y repetitivo, que a veces cuesta; pero si nosotros nos reímos de nosotros mismos, nos reímos de nuestras desgracias, las cosas fluyen mejor. La buena vibra, actitud, disposición y la buena forma de ver la vida es lo que nos trae cosas buenas. Si yo hubiera visto, por ejemplo, la cuarentena como algo terrible, mis videos jamás hubieran existido y en vez de usar ese tiempo para ostinarme y pasarlo mal, opté por hacer Tik Tok porque me desestreza, me hace bien, me gusta y ha pasado todo esto. La mejor terapia y la mejor medicina es la risa”, finalizó diciendo Rubén Ramírez.

188 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo