Salto Huilo Huilo: lo que me gustó y lo que no de Parque Neltume

¡Hola amigos! ¿Cómo están? Tanto tiempo por acá sin escribir de algún parque o reserva que haya visitado recientemente.

Hoy finalmente, tengo más contenido (salí de mi casa a pasear y no por trabajo después de meses jajaja) y les voy a contar acerca de mi experiencia visitando el Salto Huilo Huilo del Parque Neltume.

Este viaje lo hicimos este mismo fin de semana, en pleno verano, cuando el Sur de Chile se ve absolutamente lleno de gente y hay CERO oportunidades de reservar algo en: Pucón, Villarrica, Coñaripe, Neltume, Choshuenco y Fuy.

No miento… No encontramos nada.

Así que, si por algo debo comenzar esta aventura, definitivamente es recomendarles que no lo dejen a la improvisación, se ahorrarán malos ratos y gastarán muchísima plata.


Afortunadamente, vivo en Pucón; entonces pudimos retornar a casa y quedarnos con el recuerdo de una experiencia distinta.

So… planificación. Ésa siempre es y será la clave de todo.

Dicho esto… Comienzo.


El Salto Huilo Huilo es uno de los grandes atractivos de la comuna de Neltume y es parte de este nuevo Parque que, tras la pandemia, se reacondicionó para recibir a los turistas.


Se encuentra a 160 kilómetros aproximadamente de Pucón y forma parte de la comuna de Panguipulli, cuya ciudad central está a 57 kilómetros.

Se puede llegar en auto sin mayor problema (salvo el tráfico típico de verano) y se encuentra en plena carretera.


Muy cerca tienes el pueblo de Neltume (a tan solo 1km), que es en donde se suelen quedar la mayor cantidad de turistas que visitan Huilo Huilo; y los trabajadores que hacen sus labores en el lugar.

Hay sitio para estacionar de manera gratuita y que forma parte del terreno de dicho portal Neltume.

Desde la entrada todo se ve muy lindo, un entorno natural bien atractivo y diverso.

Puedes comprar tu entrada por internet o directamente en la casilla y luego ingresas a hacer tu caminata.



Te dicen en la entrada que te demoras en total una media hora (15 minutos de ida y 15 de vuelta) y que el último tramo es “dificultad media-alta”.

Lo que no me gustó del Parque…

Antes de hacer la fila para comprar, accedí al portal web. La entrada por allí está en 4.000 pesos chilenos por persona. Cuando compras en la portería, está a 4.500 pesos (No había disponibilidad para comprar por internet).

Si bien es una diferencia de menos de un dólar, no encuentro que sea justificado, ya que para lo que ofrece este parque, el precio está bastante elevado, en comparación con otros lugares de la Región de Los Ríos y de la Región vecina: La Araucanía.


Y eso sin hablar de que no había disponibilidad para comprar ese día por internet.

Otra cosa que no me gustó mucho es que si bien, los baños, se crearon en un entorno natural, no tiene papel higiénico.


De los 5 o 6 cubículos habilitados, ninguno tenía. Tampoco toallín para las manos. Y, el inodoro no tenía la tapa que cubre el agua del filtro. En fin… Muy lindos, pero no contaban con la mantención típica.


Ya directamente en temas “Del parque”…


Había poca información del entorno. Si bien, todo estaba señalizado, a mí en particular me faltó información del parque: un poco de su historia, cultura del lugar, del pueblo. De más que había algo interesante que decir, alguna historia en torno a ese Parque y no lo explotaron.


Me faltó un guía… El año antes pasado, pre pandemia, tuve la oportunidad de visitar el Salto de la Leona de la Reserva de Huilo Huilo, el cual encontré muy lindo, más interactivo y la mitad del recorrido fue con un guía, que nos contó historias y le metió hasta un poco de mística al recorrido.


La cascada NO TIENE AGUA! Es decir, en Instagram postean constantemente una cascada que te “inundará” con todo su power. Y la verdad me dio dolor verla así. Casi sin agua!


No es apto para el baño, hay carteles que indican que no está permitido bañarse ahi y de igual manera la gente se lanzaba. No había ningún tipo de control.

Y, particularmente, no vi nunca la “dificultad media-alta” del recorrido. Entonces me parece que es información errónea para el público que quizás no cuenta con tanta preparación física y desea hacer el recorrido completo.

Lo que me gustó…

Que es un parque inclusivo. Hay rampas en un 70% del recorrido y esto lo encontré ¡GENIAL!


El salto, si bien no tiene agua, es hermoso. ¡Me quede con las ganas de verlo en pleno! De que me salpicara el agua dese cualquier de sus miradores.


El agua de un azul celeste que contrastado con el sol, por veces se torna turquesa. Maravilloso. Sin embargo, al fondo se lograban ver algunas bolsas de basura blancas. Mal.



Caminando un poco, ya observas el salto desde distintas perspectivas. Tienes miradas desde casi todos los ángulos.


Si les soy muy pero muy sincera…


Es un parque lindo, claro que sí. Es bosque nativo, así que ya por ahí ustedes se podrán imaginar La Paz y la tranquilidad que transmite caminar con el sonido de la cascada de fondo.




Sus áreas verdes están bien cuidadas y que lo hayan hecho inclusivo, es lo que particularmente, me atrajo.

Pero en la Región hay mejores parques. Y varios de ellos, ni siquiera cobran entrada.

Del 1 al 7, a este parque le colocamos un 5!

Recuerden…


Que estas son opiniones personales. Así como a mí “no me llenó” mucho este parque, leí cientos de comentarios en internet que lo amaron.


Capaz fueron en otra época y solo yo no tuve la experiencia que esperé, pero al menos lo conocí.


Así que no se queden con todo lo que leen, vayan ustedes mismos y se generan sus propios argumentos.