Tres veces en las que una chica ha identificado las señales del universo

Todos los posts que he leído respecto de este tema comienzan con la siguiente frase: “Seguro pensarás que estoy loco”. Me pareció curioso que las únicas frases en común que tuvieran fuera ésa. Como si una creencia implica que te estás volviendo loco. Pero bueno… es mi comentario random de la semana.


¡Hola, amichi! Antes de comenzar, espero que hayas disfrutado de la entrevista de Sascha Fitness… Les agradezco a todos quienes leyeron y la compartieron. Yo la disfruté muchísimo. Gracias por todo el feedback. Esto es sólo el inicio y agradezco enormemente la oportunidad y la confianza. Ésa fue mi señal del universo.


Dicho esto, voy con mi tema de hoy. Para quienes creen y quienes no: me gustaría leerlos. ¡Anímense a dejarme su opinión en los comentarios!


Debo partir diciendo: ¡CREO ABSOLUTA Y ROTUNDAMENTE EN LAS SEÑALES DEL UNIVERSO! Lo que sería una locura para mí, es no creer en eso, después de todo lo que me ha pasado en estos últimos meses.


He tenido varias, pero hoy te voy a contar tres “momentums” de mi vida en los que he dicho: ¡Con que esto es lo que me querías decir! Y todo comienza a fluir. No hay trabas. Todo simplemente se da. Fácil y simple, como es la vida misma.


El sobre azul, la puerta trasera y la ventana:

El primero de ellos se presentó el año pasado cuando me “echaron” de uno de mis trabajos. Realmente, si soy 100% honesta, no fue “un despido” como tal, pero sí me desvincularon “bonito” de la empresa para la que trabajaba y salí por la puerta trasera después de años dedicándole mi tiempo. Hoy que lo pienso, no sé qué esperaba, si una fiesta con bombos y platillos o el abrazo hipócrita.


Anyway… Al principio me deprimí mucho. Era sólo una de las tantas cosas que me estaban pasando y que me llevarían a tener un giro de 180º en mi vida. Sentía que mi mundo “Disney” se estaba derrumbando por completo.


Con el pasar de los meses, comenzó a fluir más mi vida. Estaba mucho más armoniosa. Más tranquila por ese lado. Entré a trabajar con un grupo de personas, con una calidad humana impresionante, grandes profesionales de quienes aún continúo aprendiendo y de verdad, con una excelente líder, quien más que ser mi jefa, es mi “Momó”.


Si bien existía la presión laboral, no había ambiente hostil. Así que terminé agradeciendo que me hubieran desvinculado. Ese mismo año, me fui de viaje a Perú para cubrir los Juegos Panamericanos, luego pude tomarme unos días para participar en los 21k de la Maratón de Buenos Aires, viajé a Río de Janeiro de vacaciones y como si fuera poco, me permitieron irme por tres semanas al Sur de Chile.



Todo esto, hubiera sido imposible o muy complicado si hubiera seguido en el primer trabajo. Se me asomaron muchas oportunidades por la ventana y esta situación implicó un salto y un crecimiento profesional importante que me permitió conocer a más personas aún. De otros deportes, otras aristas. Mi viaje al Sur de Chile fue VITAL ya que fue allí, en donde tomé la decisión de aventurarme con el Blog de Silvi.


Cambio de aire, cambio de perspectiva:

El segundo “big moment” fue cuando me cambié de departamento. Por ciertos motivos personales, llegar al que era mi hogar en ese minuto no era agradable. Tenía pocos meses de haber cambiado y había hecho una gran inversión en acondicionar mi casa a mi medida. Pero ya no me sentía cómoda. No quería llegar. No quería dormir en mi cama, de hecho habían días en los que prefería dormir en el sofá… En una de estas conversaciones de “gente adulta”, surgió la posibilidad de irme a compartir departamento con un gran amigo. Para tomar esa decisión, me habré tardado quizás unas 24 horas. Ese fin de semana armé un Excel con fotos de todos mis artículos de la casa, con precios y puse todo a la venta. Envié el Excel por el grupo de WhatsaApp del edificio y no les miento, en 4 horas había vendido todo. Esta fue otra señal CLARA, pero CLARÍSIMA de que estaba tomando la decisión correcta. Lo curioso de este caso es que, quien me ofreció compartir departamento ya lo había hecho meses antes, pero yo le había dicho que no.


Un paso más hacia la meta:

Y el tercero ocurrió hace nada. Ya les había contado a través de mi Instagram, que el proyecto del #BlogdeSilvi tiene años en mi mente. Yo siempre he sido bloguera y escritora. De hecho, comencé desde muy joven con un pequeño blog y unas notas por allá en 2010. Lo mío es esto y siempre lo he tenido claro. Sin embargo, no me había dado el tiempo de tomármelo serio hasta enero de este año en el Sur de Chile. Ese viaje realmente para mí fue mágico. Me devolvió una alegría que yo creía perdida y una noche desperté de madrugada y tenía todo en mi mente: comencé a escribir la estrategia del blog, armé un plan de posicionamiento SEO y me puse a programar. Apenas publiqué el blog en mis redes sociales, las visitas se hicieron notar. No eran miles y miles, pero se estaba leyendo el material y hace un par de semanas, pasé a tener dominio propio y desde ahí no he parado de conseguir trabajos y de tener historias qué contar. Otsea, amichi… ENTREVISTÉ A SASCHA FITNESS. ¿Sabes las probabilidades de eso? ¿En un BLOG “AMATEUR”? Si eso no es fluir y que se te den las cosas, no sé qué lo será.


Esos tres momentos para mí han sido claves. He tenido más señales, pero esos tres captaron por completo mi atención y me han dejado un aprendizaje amplísimo, ¡Pero amplísimo! Yo soy una persona creyente en Dios, en las energías, en las vibras, buenas y malas, en el poder de la palabra, del pensamiento y en DECRETAR. Si hay algo que he fortalecido en los últimos meses, júrenlo que ha sido mi espiritualidad.


Por eso afirmo que el universo sí te envía señales de todas las maneras posibles. Llámalo como tú quieras: Dios, Alá, Yaveh, Obatalá, energía… Pero de que el universo se comunica contigo, lo hace. Y si no lo estás escuchando, se va a hacer notar. El universo te da lo que necesitas cuando lo necesitas.


La famosa frase que ronda en todas estas cuentas motivacionales que dice – palabras más, palabras menos- “Te sacaré de tu comodidad, te daré una fuerte sacudida, pero porque sé que es lo que necesitas atravesar”, es ¡TAN REAL! Fíjense… Si yo no hubiera atravesado esa situación que me llevó a decidir mudarme y a viajar al Sur luego, quizás no me hubiera atrevido aún a iniciar el #BlogdeSilvi y no hubiera tenido el impulso de escribir los trabajos que escribo ni de contar las historias que cuento. Si no hubiera hecho ese tweet, Sascha Fitness no me hubiera dado la entrevista y no los tendría a ustedes leyendo esto. Muchas veces, cuando estamos ante un inconveniente, nos enfocamos tanto en él, que no le prestamos atención al cómo podemos salir de esa situación. ¡Dale la vuelta! A todo: a la tristeza, rabia, enojo. Sólo, dale la vuelta al problema y deja fluir.


Las veces que yo he ido en contra de las señales del universo, se me ha puesto todo más cuesta arriba. Cuando he sido capaz de focalizar mi energía y de identificar el camino que debo tomar, todo ha fluido de maravilla.


Pero ojo. No todo es una señal. No es que ande rayando la papa creyendo que todo lo que me pasa es producto de una señal del universo. No. Esto hay que saberlo identificar. Las señales del universo tienen que ver con eventos que causen gran impacto en ti. Lo que tu percibes como una “casualidad”. Momentos cruciales en los que tomaste una decisión y algo te decía: “Sí es por aquí…”; o por el contrario: “Sabes, creo que éste no es el camino”. Simple y sencillo: lo que no fluye, en donde todo es muy complicado, pana, ahí no es. Si tiene muchos obstáculos, créeme que ese no es el camino. Una señal del universo es capaz de captar por completo tu atención y si las pides, TIENES QUE CREER EN ELLAS CUANDO APAREZCAN.


Nada es casualidad en esta vida, aunque lo parezca…Al menos para mí. ¡Déjame saber tu comentario!



Silvi.

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